sábado, 4 de septiembre de 2010

que mala suerte


Hace ya muchos años que los responsables de la Junta de Andalucia están obsesionados con restringir y controlar la entrada de personas en algunas de las playas del parque natural de cabo de gata.

La entrada de coches está de hecho prohibida de 9.30 a 19 horas y para llegar tienes que coger un autobús que cuesta tres euros y es lo que hay.

Las carreteras las han estrechado y en los arcenes echan tierra para, supongo, molestar en los aparcamientos.

No contentos con eso, ahora anuncian, a través del presidente de la junta rectora del parque, que andan pensando en cobrar por visitarlo.

Muchos estamos convencidos de que en Andalucía se ha asentado un régimen que nos va a ahogar, que los mandamases que nos gobiernan, a base de tiempo y de no tener quien les recuerde que son mortales, han perdido el sentido de la realidad y no se dan cuenta, en este caso, de dos cosas:

1.-No se puede cobrar por ir a la playa, tomar el sol o ver las estrellas.

2.-Ni la Junta de Andalucía ni la rectora son los propietarios de la inmensa mayoría de los suelos del parque.

No es mala suerte, los votamos cada cuatro años, es cuestión de espabilar.

viernes, 3 de septiembre de 2010

historia de un ascensor


Supongo que todas las familias tienen anécdotas, historias y chascarrillos, la mía también. Algunas crean frases que quedan en las casas para siempre, otras se transmiten de generación en generación, algunas no se pueden ni contar.
De casas de mis padres la más sonada es la que generó la frase de "un pelo Pili"

Pero voy a lo del ascensor: en este medio viajaba uno de tantos, iba solo, sobrio, desayunado y tempranero. Sin ruido alguno anunciador, en el silencio de lo que se dice la cabina, completamente consciente de que estaba solo, oye:¿Hola?

La verdad, así al pronto el chaval se quedó parado. La voz insiste: ¿Hola?. El pasajero un poco más sereno contesta: Hola

.-La voz: ¿Está Eduardo Morales?

.-El pasajero: Señora, esto es un ascensor.

.-La voz: Ah perdone, me he equivocado.

Toda la familia le hemos reprendido por no preguntarle a la señora que hizo, que marcó, de donde sacó el número, en fin cosas que a cualquiera se le hubieses ocurrido, claro que a cualquiera no se le arranca un ascensor con esa confianza.

Uno de tantos pasa a ser el niño que habla con los ascensores y Eduardo Morales un personaje familiar entrañable.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

septiembre


El mes de septiembre, que debía ser tan odioso como los lunes, es un mes magnífico.

La vuelta al trabajo, lejos de dar depresión, da alegría, no sólo por tener trabajo, que en si mismo es motivo suficiente, también por encontrarte con los compañeros y comprobar que en realidad todo sigue igual por muchas cosas que hayan pasado en verano.

La vuelta al cole, según cuentan siempre mis hijos, acabas por estar deseándola.

Los exámenes para los del calabazar del curso pasado no dejan de ser un trago, pero al final también estas deseando que pasen, por un lado mides tus fuerzas y por otro todavía se puede repescar un descansillo.
Para los que buscan cambios por una u otra razón también tiene septiembre algo de esperanzador

Algunos se van de casa, otros vuelven a casa. Todo empieza en septiembre. Todo sigue en septiembre.

En la foto los flamencos en las Salinas de Cabo de Gata, buen sitio para comprobar lo bueno de septiembre

martes, 31 de agosto de 2010

miguelito


Estos días se comenta si es poco afortunado o una tremenda tontería decir que la economía española es lo más parecido al tal Miguelito, a la sazón símbolo del pabellón de España en la Expo que se celebra en Shanghai.

A mi, que voy perdiendo la capacidad de asustarme por la trascendencia que pueda tener lo ridículo de algunas frases expresadas de forma rimbombante, me produce muchísima curiosidad saber como se llega a la decisión de llevar ese pedazo de muñeco como símbolo de nuestro país.

Lo único que he leído es que su autora lo justifica en que "tanto China como España comparten su gusto por los bebes". Para caerse de espaldas por parte y parte.

El mensaje no lo pillo, ¿qué los españoles somos como niños? ¿qué España es un paraíso infantil? ¿qué de ahora en adelante los bebes españoles tendrán los ojos azules?

En fin, me quedo con el Miguelito de siempre, uno de los amigos de Mafalda, que vive en un mundo apartado de la realidad, hecho por el mismo para si mismo pero sin engañarse ni engañarnos. Donde va a parar.

miércoles, 25 de agosto de 2010

madre brasas


Dicen mis hijos que soy lo que ellos llaman una "brasas", me lo dicen cuando digo cosas como:¿ Te has levantado ya? Estudia hijo que la cosa esta muy fea. No bebas y nunca nunca te subas en el coche con alguien con una copa. ¿Te pasa algo? Te veo muy serio. ¿Has mirado ya los plazos de matrícula?
En fin, todo esto me hace pensar que ser un "brasas" es calentar la cabeza del prójimo más allá de lo razonable.
Hace unas semanas andaban tres de mis hijos por Madrid pendientes de coger un tren, salía a las ocho de la mañana. Yo me desperté en Almería a las siete pero no quise parecer "brasas" y decidí confiar en su capacidad y autonomía. A las ocho y ocho no resistí más y les llamé por teléfono. Se habían dormido los tres y como consecuencia perdieron el tren.
La verdad, me sentí responsable porque si al fin y al cabo fui brasas a las ocho y ocho, bien podía haber sido brasas a las siete de la mañana.
Pensando en voz alta.
¿Dónde está el equilibrio entre enseñar a los hijos y hacer las cosas por ellos?
¿Perdieron el tren convencidos de que yo estaría encima?
Si yo no fuese tan brasas ¿serían más espabilados o un auténtico desastre?
De lo que estoy casi segura es de que no volverán a perder un tren y de que lo del libro de instrucciones con cada niño hubiese venido muy bien.
En la foto magnífica estación de tren de Almería desde la que partieron en viaje de ida sin ningún percance, claro que yo los desperté y los llevé hasta allí. Igual no tengo arreglo.
Voy a buscar ese sentido de brasas que igual vale para mi diccionario particular.

viernes, 20 de agosto de 2010

mañana empieza la feria



Precioso cartel anunciador de la Feria de Almería. Este año estrenamos recinto ferial, recuperamos el paseo de caballos, podremos ver a David Bisbal, habrá buenas corridas en nuestra singular plaza. Muchas cosas nuevas, muchas cosas de siempre. Vamos, que ya empieza, mañana pregón en la Puerta Purchena y encendido en el nuevo recinto, vamos, es la Feria

jueves, 19 de agosto de 2010

extintores vencidos


Uno de tantos, ante preguntas puramente logisticas contesta este sms:
"Todo bien. Los billetes tu hermano y al abono voy esta tarde. Ya mña vamos. Te has fijado en q vencer y derrotar son sinonimos y victoria y derrota antonimos?"
Ale, eso es lo que hay, no seré yo la que estropee tan magnífica reflexión.
La foto y el titulo se deben a mi sorpresa al buscar imagenes de vencidos y encontrar esta, se ve que igual que vencen los plazos vencen los extintores.

miércoles, 18 de agosto de 2010

de la risa al llanto sólo hay un paso


Es curioso que el ser humano no pueda estar mucho tiempo manteniendo el mismo estado de ánimo. Mi abuela decía que el que mucho ríe pronto llora y no falla. Supongo que al contrario pasa lo mismo.
De estos días de frecuentar la unidad de cuidados intermedios coronarios, donde ya te advierten que el horario de visitas es de 18 a 19 pero orientativo y que tu tienes que permanecer atento y te avisarán, tengo una anécdota que lo confirma.
Andaban a la espera de aviso dos de mis hermanos y un montón de familiares más de distintos enfermos. A las 18 en punto sale una enfermera y dice: familiares para visitación. Como un resorte se pusieron de pie todos para visitar cada uno al suyo. La enfermera alucinada se apresuró a aclarar: no no sólo los de Visitación García.
En esa antesala se pasa mal pero de vez en cuando, aún en esas situaciones, te ahogan las carcajadas.
Ah, lo de mi padre solucionado con un marcapasos definitivo, es que hay provisionales.

martes, 17 de agosto de 2010

el enamorado de la osa mayor


He tenido la sensación de que he leído este libro con retraso, debe ser porque mi hermano Jai lleva toda la vida diciendome que le encantó y que leerlo tuvo mucho que ver en su entusiasmo por los viajes y su manera de entender las cosas.

Es un libro de aventuras, única obra de Sergiusz Piasecki, lo escribió en la cárcel y no tenía ningún tipo de preparación literaria, pero, eso sí, su propia vida fue una aventura rodeada de un cierto halo de misterio.
Es una historia de contrabandistas y bandoleros con su propio y peculiar código de honor. Amistades inquebrantables, traiciones, venganzas, generosidad, intereses, soledad y estrellas.
Más vale tarde que nunca.