martes, 14 de septiembre de 2010

generación ni-ni


Algunas veces parece que hemos hecho un descubrimiento y la cosa lleva descubierta mucho tiempo. Ahora se habla de la gente de menos de 34 años como la generación ni-ni porque alrededor de 700.000 jóvenes en nuestro país ni estudian ni trabajan.

Ya mi padre decía que su generación no tenía suerte porque mi abuelo siempre le decía que cuando fuese padre comería huevos y cuando le llego el momento y fue padre los reyes de la casa pasaron a ser los hijos y eran ellos lo que se comían los huevos, o sea: ni comió huevos de hijo ni de padre.

Hoy me he encontrado una amiga, abuela reciente, -ultimamente me encuentro muchas amigas que me dicen: ¿ya eres abuela? pregunta que me parece muy impertinente- que me ha confesado que le llevan todas las tardes a su nieta, de cinco a nueve, puntualmente y le da dos tremendas alegrías diarias, una cuando llega y otra cuando se va, que se ha tenido que borrar del gimnasio porque ya no tiene tiempo y que reconoce que a nosotras ni nos han ayudado a criar a nuestros hijos ni nos van a librar de criar de nuestros nietos.

Total que hace mucho que por unas cosas u otras las generaciones son ni-ni, vamos que ni tanto ni tan calvo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

el futuro por delante


Estos días se habla de los presupuestos generales del estado especulando sobre si será capaz el gobierno de conseguir los apoyos necesarios para sacarlos adelante. La verdad, a mi lo que me preocupa es si esos presupuestos los ha hecho alguien con las ideas claras y una cierta experiencia y formación en la cosa, sobre todo por los antecedentes tipo 4oo euros o cheque bebé o ley de dependencia, donde el gobierno practica aquello de la canción: un pasito pa lante María, un pasito pa tras.
A lo que iba, esta vez todo indica que tienen sus ojos puestos en el partido nacionalista vasco, ese al que el partido socialista desbancó del poder en el país vasco con un pacto con el pp. Ese pacto, a mi por lo menos, me devolvió la confianza en el dialogo y el sentido común, parecía que, por una vez, ante situaciones que lo merecen, los dos grandes partidos eran capaces de poner los intereses generales en primer lugar. Curiosamente el pacto no alcanzó a las diputaciones donde sigue gobernando el pnv a pesar de ser tan posible y tan explicable como en el caso de la autonomía. Pero fue asi y listo.
Ahora que necesitan el apoyo para los presupuestos y como baza fuerte para negociar pone el psoe encima de la mesa: ojo, que os quitamos las diputaciones.Que poca vergüenza. ¿Hablamos de interés general o interés particular?
Para hacer mociones en las diputaciones necesitan al partido popular y supongo yo que les dirán que se pueden meter los pactos, las negocioaciones, las cuentas y los intereses por donde les quepan.
Ojalá se vayan preocupando por el futuro de España, no del suyo, que no está el horno para bollos.

domingo, 12 de septiembre de 2010

no querías caldo

Fin de semana largo entre por si acaso, trenes, hospitales, turnos y familia. Todo bien, mejor de lo que esperábamos. Puede parecer que más que un equipo somos un ejercito.
Próxima estación: Dos Hermanas. The next station: Dos Hermanas

martes, 7 de septiembre de 2010

por si acaso



Hay un por si acaso obsesivo, te pasa cuando compruebas muchas veces si llevas el billete del tren en el bolso o cuando vuelves a casa porque no te acuerdas si has dejado todo bien cerrado. Hay otro por si acaso responsable, este es más bien: tengo tu número en casa pero dámelo y lo grabo en el móvil, o las gafas antiguas las dejo en el curro, o unas llaves de casa siempre en casa de mi hermana.
El mejor de los por si acaso es el de no vaya a ser que la lie muy gorda, ese es el de la foto. Aparece mi autentica pierna izquierda un día antes de ser intervenida quirurgicamente en la Clínica Universitaria de Navarra, sitio serio donde los haya, entregados en las últimas tecnologías, trato amabilísimo y responsable, todo informado y firmado. Ya ingresada, hecho preoperatorio con entrevista personal del anestesista incluida, sin comer ni beber, todo informatizado, viene la médico ayudante y me dice: ¿Le importa que le haga una señal? No no claro, le dije. Sacó del bolsillo un rotulador permanente de los gordos y me pintó esa flecha.Como detalle cuando me desperté de la anestesia ya no tenía ni rastro.
A mi me encantan todos los por si acaso, por si acaso, o como dicen algunos en Almería por si un caso, que para el caso viene a ser lo mismo.

lunes, 6 de septiembre de 2010

solidaridad


Siempre me ha parecido cruel la risa que te da cuando alguien se cae en la calle. El otro día íbamos dos de mis niños y yo a Misa cuando vimos a una señora mayor darse un jarpazo considerable, (tengo que actualizar mi diccionario) no se si por el destino que llevábamos o porque vamos madurando, no nos reímos en absoluto. Acudimos en su ayuda y la señora se levantó bien pero muy temblorosa, por lo menos no se había roto nada. Le hicimos las preguntas de rigor:¿está usted bien? ¿puede andar? ¿dónde va? ¿quiere que le llamemos a un taxi? La señora nos explicó que iba a la parada del 18 en el paseo, que iba a visitar a una amiga que también estaba sola y andaba pachucha, que le echaba una mano, le fregaba los platos y le hacía un poco de compañía, que a la amiga le hacía falta y no pensaba irse a su casa. Del brazo de mi hijo le acompañamos a la parada, la señora agradecidísima besaba la mano del chaval como si fuese un santo. Nos impresionó lo extraordinario que consideró nuestra ayuda que ni siquiera nos desvió de nuestro camino y lo normal que veía no faltar a la cita de su amiga enferma.
No hay ayuda pública ni asistencia social que se pueda comparar a la solidaridad pura y dura. No se nos ocurrió preguntarle su nombre, confiamos en volverla a encontrar para preguntárselo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

no hace tanto tiempo


Hace muy poquito era normal dar un paseito hasta el vídeo club para alquilar una película, casi siempre ibas sin tener una idea concreta y te pasabas un rato largo dando vueltas por los estantes, otras veces tenias claro lo que querías aunque, en estos casos, tus gustos solían coincidir con el del resto de socios y había que tener paciencia y suerte.

También se compraban cintas vírgenes para grabar películas de la tele, empezamos por el sistema Beta y de ahí al VHS y luego del vídeo al dvd.

La gran apuesta por la modernidad hacía imposible las grabaciones caseras, pero, aunque limitante, por lo menos no fue el gran timo, ese, sin duda, sin ninguna duda, fue pasar del vinilo al cd porque este último era eterno, que chasco.

Da igual, todo eso es agua pasada, ahora vamos por el disco duro externo multifunción, además de las pelis que nos llegan con los suplementos dominicales, las del canal plus y como siempre el cine.

¿Alguien va ya al vídeo club?

En casa vimos el otro día el inolvidable Simon Birch un historia de amistad, afán de superación, sorpresas y Fe.

sábado, 4 de septiembre de 2010

que mala suerte


Hace ya muchos años que los responsables de la Junta de Andalucia están obsesionados con restringir y controlar la entrada de personas en algunas de las playas del parque natural de cabo de gata.

La entrada de coches está de hecho prohibida de 9.30 a 19 horas y para llegar tienes que coger un autobús que cuesta tres euros y es lo que hay.

Las carreteras las han estrechado y en los arcenes echan tierra para, supongo, molestar en los aparcamientos.

No contentos con eso, ahora anuncian, a través del presidente de la junta rectora del parque, que andan pensando en cobrar por visitarlo.

Muchos estamos convencidos de que en Andalucía se ha asentado un régimen que nos va a ahogar, que los mandamases que nos gobiernan, a base de tiempo y de no tener quien les recuerde que son mortales, han perdido el sentido de la realidad y no se dan cuenta, en este caso, de dos cosas:

1.-No se puede cobrar por ir a la playa, tomar el sol o ver las estrellas.

2.-Ni la Junta de Andalucía ni la rectora son los propietarios de la inmensa mayoría de los suelos del parque.

No es mala suerte, los votamos cada cuatro años, es cuestión de espabilar.

viernes, 3 de septiembre de 2010

historia de un ascensor


Supongo que todas las familias tienen anécdotas, historias y chascarrillos, la mía también. Algunas crean frases que quedan en las casas para siempre, otras se transmiten de generación en generación, algunas no se pueden ni contar.
De casas de mis padres la más sonada es la que generó la frase de "un pelo Pili"

Pero voy a lo del ascensor: en este medio viajaba uno de tantos, iba solo, sobrio, desayunado y tempranero. Sin ruido alguno anunciador, en el silencio de lo que se dice la cabina, completamente consciente de que estaba solo, oye:¿Hola?

La verdad, así al pronto el chaval se quedó parado. La voz insiste: ¿Hola?. El pasajero un poco más sereno contesta: Hola

.-La voz: ¿Está Eduardo Morales?

.-El pasajero: Señora, esto es un ascensor.

.-La voz: Ah perdone, me he equivocado.

Toda la familia le hemos reprendido por no preguntarle a la señora que hizo, que marcó, de donde sacó el número, en fin cosas que a cualquiera se le hubieses ocurrido, claro que a cualquiera no se le arranca un ascensor con esa confianza.

Uno de tantos pasa a ser el niño que habla con los ascensores y Eduardo Morales un personaje familiar entrañable.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

septiembre


El mes de septiembre, que debía ser tan odioso como los lunes, es un mes magnífico.

La vuelta al trabajo, lejos de dar depresión, da alegría, no sólo por tener trabajo, que en si mismo es motivo suficiente, también por encontrarte con los compañeros y comprobar que en realidad todo sigue igual por muchas cosas que hayan pasado en verano.

La vuelta al cole, según cuentan siempre mis hijos, acabas por estar deseándola.

Los exámenes para los del calabazar del curso pasado no dejan de ser un trago, pero al final también estas deseando que pasen, por un lado mides tus fuerzas y por otro todavía se puede repescar un descansillo.
Para los que buscan cambios por una u otra razón también tiene septiembre algo de esperanzador

Algunos se van de casa, otros vuelven a casa. Todo empieza en septiembre. Todo sigue en septiembre.

En la foto los flamencos en las Salinas de Cabo de Gata, buen sitio para comprobar lo bueno de septiembre