
Lo de tener hijos, además de ser el cambio más grande que se puede producir en la vida de cualquiera, tiene sus inconvenientes. Con el tiempo he llegado a la conclusión de que las pegas se resumen en dos:
1.- No vienen con libro de instrucciones. Hoy día el aparato más simple trae instrucciones en varios idiomas, desde el regalito del huevo Kinder al más sofisticado electrodoméstico. Tengo una cafetera que trae cuatro tomos de recomendaciones claras y precisas. Pues van los niños y vienen solos, como si nada, dando por supuesto que sabemos que hacer con ellos desde el primer día.
2.-No se les puede abrir la cabeza para ordenarla, en un lado lo que se puede hacer, en otro los disparates; delante las buenas amistades, al fondo los distraidos; el pesquis y la prudencia en distinta bolsa que la candidez y la inocencia; o sea las cosas básicas que nosotros hemos tardado tanto en aprender.
Cuando empiezas a superar el primer inconveniente te sorprende el segundo. No se si cuando me vaya haciendo al segundo descubriré el tercero.
Por lo menos son ocurrentes, generosos, buenos estudiantes, mejores personas y divertidos.